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¿Qué fue de aquellos cines?

 Pedro López Pueyo

Niño predicador

Todo un fenómeno antropológico... para pensar un poco.

El estado de la educación

La Guardia Civil intercepta varios camiones con chuletas para Selectividad 
La Guardia Civil ha incautado esta mañana en un instituto de Oviedo uno de los mayores alijos de chuletas de Selectividad intervenidos nunca en territorio español, unas 32 toneladas de papelitos escritos con letra diminuta localizados en el remolque de un tráiler.
En esta importante operación, la Guardia Civil ha interceptado uno de los camiones que, en teoría, llevaba una carga de calculadoras. Las chuletas iban en el interior de las calculadoras, apenas disimuladas. La benemérita ha anunciado que este viernes ofrecerá una rueda de prensa para dar a conocer todos los detalles de la trama delictiva, tras la que se presume que se encuentra una importante red de malos estudiantes.
La operación se llevó a cabo el lunes pasado, según han confirmado fuentes de la Guardia Civil, tras recibir el chivatazo de un empollón al que tenían en condiciones de semiesclavitud redactando las chuletas. “Cogen a empollones indefensos a los que amedrentan a través de amenazas y obligan a hacer esquemas en paperinas diminutas que muchas veces se introducen en el recto para acceder a las salas donde se celebran los exámenes de Selectividad”, ha explicado uno de los agentes del operativo.
Pese a la proliferación de chuletas entre los estudiantes, especialmente durante la época de pruebas de acceso a la universidad, no todos recurren a ellas y, de hecho, la cifra de los que sí lo hacen ha descendido desde que, hace dos años, un cargamento de chuletas en mal estado intoxicara 200 exámenes de Literatura Española. “A saber qué mierda les meten y qué usan para cortarlas, yo paso”, comentaba un estudiante.

Inmortalidad, pregúnteme cómo


¿Quién quiere vivir eternamente?, algo que ya se preguntó en su momento el guitarrista Brian May al recibir el encargo de componer el tema principal de la banda sonora de 'Los inmortales' en 1986. Una cuestión metafísica y casi obsesiva a lo largo de la historia de la humanidad que ahora destinará cinco millones de dólares a estudiar si es posible o si merece la pena semejante obsesión.
El destinatario de semejante cantidad será un profesor de Filosofía de laUniversidad de California Riverside, John Martin Fischer, bombardeado con todo tipo de mensajes y peticiones de curiosos desde que se corrió la voz de que le habían concedido semejante beca.
Con esos millones ya ha confirmado que no se dedicará a atender casos de fantasmas y posibles reencarnaciones, sino a identificar y dirigir a un grupo de científicos que arrojen luz sobre la cuestión, sobre si el hombre puede aspirar a la vida eterna en este mundo o en otro posterior y de si merece la pena que esa opción, con los muchos avances de la medicina, llegue algún día a cristalizar, vivir de forma indefinida.

La miseria de la economía

Todo por ella

El estímulo a nuestro obediente empobrecimiento será que Europa nos considere, al fin, un país serio

Elvira Lindo 20 MAR 2013 - 00:59 CET
 El país digital
Seremos más pobres. El Gobierno sigue las directrices de la troika europea para que así ocurra. Por nuestro bien, nos haremos más viejos trabajando; por nuestro bien y por el del país, acudiremos al trabajo aun estando enfermos para que no se nos descuente nada de nuestro salario a partir del tercer día; se sucederán los ERE; Iberia pondrá en la calle a más de 3.000 personas, que se traducirán en 3.000 familias con un sueldo menos, lo que elevará un porcentaje de paro que roza ya el 30%, cifra que nos estremece y que asombra a quien la escucha más allá de nuestras fronteras; por nuestro bien, se diluirán hasta convertirse en nada las ayudas a la dependencia, que traerán como consecuencia la vuelta resignada de muchas mujeres al hogar; también se seguirá recortando en educación, aunque como dice el ministro Wert, no debemos centrarnos solo en el dinero cuando hablamos de escuela pública, y no le falta coherencia dado que este Gobierno se muestra proclive a favorecer a la concertada y a la privada, especialmente a la religiosa; esa tendencia ultracatólica se dejará ver también en cómo las ayudas sociales se reconvertirán en caridad cristiana, dejando astutamente en manos de ciertas congregaciones lo que antes fueran centros municipales o autonómicos, sobre todo, aquellos que se refieren a necesidades familiares e infantiles. La gestión de la sanidad pública, en manos de empresas privadas, perderá el prestigio que la definía como una de las asistencias más competentes de Europa. Quién dice que no se tocarán nuestros ahorros.
El estímulo a nuestro obediente empobrecimiento será que Europa nos considere, al fin, un país serio. Pero hay otro premio a este sacrificio: nuestra humillación servirá para que los alemanes reelijan a Merkel por habernos puesto en nuestro sitio. ¿Es que no compensa?

 

 

 

 

Teatro y Filosofía (y 2)

Las críticas

Antígona muere en Gijón

LNE DIGITAL , 11 de marzo de 2013
Alumnos y profesores del Instituto Doña Jimena reflexionan sobre los problemas del presente a partir de la tragedia de Sófocles
A las puertas de Tebas luchan Eteocles y su hermano Polinices, hallando la muerte uno a manos del otro. El rey Creonte ordenó que Eteocles fuera enterrado según mandaban las costumbres, pero prohibió que se diese sepultura a Polinices, que había luchado contra su patria con la ayuda de extranjeros. Antígona, hermana de Eteocles y Polinices, se negó a obedecer la impía prohibición porque consideró que el deber de dar sepultura a los muertos, en especial si son parientes, es un deber sagrado que está por encima de las leyes de los hombres. Antígona vertió un puñado de polvo sobre el cadáver de Polinices, un gesto ritual con el que cumplía con su deber religioso, y por eso fue condenada a ser enterrada viva. Antes, Antígona se ahorcó en su prisión y Hemón, su prometido, se suicidó sobre su cadáver, lo mismo que Eurídice, la esposa del rey, presa del dolor y de la desesperación. Estamos en Gijón. Marzo de 2013.
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